home

search

Capítulo 08: Lo que deseo en verdad

  Lo que deseo en verdad

  En la enfermería se encontraba la doctora cuidando de las pacientes que aún no despertaban mientras escuchó un fuerte ruido que la hizo saltar.

  -Dios -dijo para ella misma-, ese chico debe estar en una pelea ahora, se nota que no es un simple intercambio de pu?os. Me pregunto si habré hecho bien en darle ese spray.

  Soltando un suspiro se puso de pie y comenzó a caminar de un lado para otro en el peque?o cuarto, nerviosa. Fue interrumpida por un quejido cuando volvió para ver que eran las dos chicas que yacían inconscientes despertando prácticamente al mismo tiempo. Esperó paciente a que abrieran los ojos, las dos parecían confundidas sin saber dónde estaban así que la doctora decidió explicarles.

  -Hola -habló tratando de sonar lo más amable y relajante posible-, me llamo Clara, soy la doctora a cargo de esta escuela. Yo las traje aquí para curar sus heridas... Me imagino que recordarán cómo se las hicieron, el veneno desapareció de sus sistemas y sus heridas las curé así que deberían estar bien, puede que un poco cansadas así que deberían quedarse así un rato.

  Al parecer ambas recordaron como llegaron a esa situación ya que compartieron una mirada para después cambiar de dirección la vista.

  -?Dónde está Daru? -pronunció Sara con preocupación mirando a la doctora, acordándose que él también estaba herido.

  -él está bien -respondió Clara-, despertó primero que ustedes y pues... Digamos que ahora está ocupado.

  -?Haciendo qué? -Jenny miró también a Clara con duda en su rostro.

  La doctora se tomó unos segundos para pensar si debía o no decirles, pero al final habló.

  -Quiso ir y descubrir de donde venía el veneno, dijo que podría tratarse de un estudiante con espíritu de serpiente.

  -Oh no -Jenny se levantó rápido de la cama lo que hizo que se mareara un poco y se sostuviera de la pared-, eso quiere decir que fue a atacar a Seike, debo ir a detenerlo.

  -?Seike? -Sara también se puso de pie, pero más lento y con cuidado-, ese es el chico que estaba con Daru el otro día. Intentó envenenarlo, pero yo lo detuve.

  -Si -Jenny bajo la mirada-, ya en este punto no tiene sentido ocultarlo, él fue el que me contó de Daru y el dragón y me dio el veneno paralizante.

  -Hace rato que escuché un fuerte ruido así que es probable que esos dos estén peleando -intervino la doctora.

  -Tengo que ayudar a Seike -Jenny se puso de pie y comenzó a caminar a la salida, pero su amiga se adelantó y sostuvo su brazo-. Suéltame.

  -?Vas a seguir con eso de matar a Daru? -apretó su agarre-. Por favor basta ya, no quiero pelear más, ya no lo ataques, déjalo.

  -Estoy cansada, no pienso pelear -dijo Jenny soltándose del agarre-, pero te voy a llevar para que veas tú misma la clase de persona que estás defendiendo, seguro ahora mismo está atacando a Seike con ganas de matarlo y destruir todo. Te lo mostraré para que abras los ojos y dejes de defender a la persona que podría acabar con el mundo.

  -Está bien -respondió Sara mirándola decidida-, vamos para que tú veas como es Daru realmente.

  Jenny asintió y ambas salieron caminando de la enfermería aun sin mirarse a la cara, la doctora se paró en el marco de la puerta viendo como las chicas se alejaban.

  (...)

  En el patio de la escuela se encontraba Seike con una cara de incertidumbre por las palabras de Daru, quien estaba envuelto completamente por la cola de Seike evitando así que pudiera moverse, aun así, estaba riendo y afirmando que había encontrado ya la debilidad del chico serpiente.

  -?Mi debilidad? -dijo Seike-, Estás loco ya te dije que no tengo debilidad, no puedes vencerme no importa qué pretendes, solo intentas hacerme creer eso para que tenga miedo, pero no funcionará.

  -No estoy mintiendo -respondió-, me tomó tiempo descubrir la razón de tu supuesta inmortalidad, pero ya lo hice y ahora que lo sé, puedo ganarte.

  -?Mientes! -gritó apretando el agarre de su cola.

  -Es... hora -habló quejándose un poco por lo apretado que estaba-, mi... turno... de ganar.

  Después de terminar de hablar abrió su boca todo lo que pudo y mordió con fuerza la piel de la cola que cubría su cuello, haciendo que Seike soltara un quejido de dolor. Para evitar que hiciera más da?o, Seike lo desenredó azotándolo contra el suelo mandándolo lejos.

  Al observar su cola un pedazo de ésta había sido arrancado, Daru se puso de pie y escupió a un lado el pedazo de carne, se podía observar sangre de sus dientes.

  -Joder casi me rompo la mandíbula -dijo mientras se limpiaba la sangre.

  -Tonterías -sacudió su cabeza-, no tengo debilidades, no me puedes vencer.

  Seike rápidamente corrió en dirección al chico para atacarlo, antes de esquivarlo transportándose Daru comenzó a cargar de nuevo la bola de vacío en su boca.

  -Esta vez no lo harás -Seike comenzó a atacar desesperado mientras Daru lo esquivaba cargando la bola en su boca-. ?Quédate quieto! -comenzó a descontrolarse y perder la cordura. La serpiente dentro de él comenzo a enrrollarlo completamente mientras lo mordía.

  -Si te enojas yo tomaré el control -le dijo riendo el animal.

  El miedo por las palabras de Daru se convirtió en furia haciendo que perdiera poco a poco el control de su cuerpo y que la criatura dentro de él lo tomara, sus ojos se pusieron completamente blancos y sus músculos crecieron un poco, haciendo notar las venas como si fueran a explotar en cualquier momento.

  Lanzando golpes sin pensar comenzó a destruir la pared de la escuela mientras Daru los esquivaba a duras penas, ya casi logrando el tama?o deseado de la bola.

  Seike lo sujetó del pie con la cola y lo azotó contra el suelo para luego, sin soltarlo y evitando que se transportara, golpearlo en la barriga fuertemente. Volvió a lanzar golpes a su cara, pero Daru pudo esquivar los dos.

  Finalmente, la bola estaba cargada, Seike lo notó y soltó a Daru retrocediendo unos pasos, éste aún en el suelo la disparó. La bola no tocó a Seike, sólo pasó por el lado de su cara y chocó contra la pared de la escuela. Seike soltó una fuerte carcajada mientras miraba a Daru en el piso, el cual alzó su dedo con una sonrisa se?alando al cielo, Seike notó como una sombra gigante los cubría y su rostro se ti?ó de miedo y sorpresa al ver lo que se encontraba encima de él.

  La bola que había disparado Daru golpeó la pared de la escuela haciendo que el techo quedara sin nada que lo sostuviera y por ende un gran trozo de éste estaba ahora cayendo encima de los chicos. Seike intentó sostenerlo para frenarlo, pero fue en vano cuando Daru se transportó quedando encima de la gran roca para hacer peso y que ésta cayera con más fuerza, aplastando completamente a Seike y rompiéndose en miles de pedazos después. Daru se transportó lejos de los escombros jadeando y con la respiración agitada.

  -Vamos, sal de ahí chico inmortal -comentó Daru riendo-, sé que eso no te mató.

  De los escombros salió Seike removiendo las piedras para luego pararse jadeando frente a Daru, su cuerpo había recuperado su forma y sus ojos estaban normales de nuevo, pero aun sentía una gran rabia.

  -Lo sabía -volvió a hablar Daru-, tu piel está más clara que antes -Seike se miró y efectivamente comprobó que sus escamas aun eran moradas, pero se habían aclarado. Protestó y volvió a mirar al chico que siguió hablando con una sonrisa-. Te dije que había encontrado tu debilidad, no eres inmortal, solo cambias de piel como las serpientes y otros reptiles, sólo que tú lo haces cuando estas cerca de la muerte, una forma interesante de usarlo.

  -?Cómo fue que lo descubriste? -inquirió.

  -Fácil -explicó-, no solo noté que tu piel era más clara, sino que también mis golpes te hacían más da?o, incluso pude arrancar un pedazo de tu piel con mis dientes, lo que me hizo darme cuenta de que no puedes usarlo siempre. Tienes un límite de pieles que cambiar, cada vez que lo haces tu piel se vuelve más clara y débil. Es la segunda vez que cambias supongo que no deben quedarte muchas.

  The story has been illicitly taken; should you find it on Amazon, report the infringement.

  -Mierda -protestó apretando sus dientes-, no puedo creerlo, lo descubrió en unos minutos y a mí me tomó días entender mi propio poder.

  -Ahora mismo tu piel no debería ser muy resistente -mencionó-, yo también estoy prácticamente en mi limite, lo mejor es acabar con esto de una vez por todas. Ven, vamos a darnos unos buenos golpes para terminar con esto.

  -No voy a perder.

  Nuevamente ambos se reunieron en el centro para tener un enfrentamiento a golpes, Comenzaron a golpearse sucesivamente sin esquivar ningún golpe. Seike le atinó varios pu?etazos en la cara y también latigazos en su abdomen con la cola, mientras Daru usando su poder para aumentar la fuerza de sus golpes logro hacerle mucho da?o también. Daru retrocedió un poco por la fuerza de su enemigo pero se mantuvo firme y le dio un rodillazo en el abdomen mientras este se retorcía de dolor y le respondía con un gancho en el mentón. Así continuaron golpeándose por unos minutos hasta que ambos se detuvieron muy heridos y cansados.

  -No puedo seguir así, la pérdida de sangre por la mordida del hombro y los incontables golpes que tengo, estoy en mi limite -habló Daru mentalmente con su espíritu sin que Seike lo oyera-. No me quedan fuerzas... tengo que terminar esto ya.

  -Tienes razón -respondió él dragón-, tu cuerpo no parece que vaya a resistir más. Tengo una idea, pero deberás confiar todo en este ataque.

  -Un último ataque, ?eh? -sonrió-. ?A qué te refieres exactamente?

  -Puedo darte mi poder aumentado para que lances un último golpe con todo lo que te queda de reserva, pero cuando lo hagas ya no podrás usar más de mi poder... al menos no en unas horas -explicó-. Es arriesgado, aún no sabemos si la piel que tiene ahora es la última o si después que lo ataques le quedará otra. Es tu decisión, muchacho.

  -Tienes razón colocó su mano en el cuello-, es posible que todavía le quede otra piel y sobreviva a lo que le lance, entonces me quedaría indefenso y él podría atacarme, pero no tengo más opción. Alargar la lucha también es perjudicial para mí, tengo que apostarlo todo a que ésta es su última piel, mi última oportunidad de ganar. Dragón, hagámoslo, dame todo tu poder para acabar con esto.

  -Como digas.

  Volviendo a la realidad Seike había recuperado el aliento y se preparaba para atacar, pero se detuvo en seco al sentir que el aire se hacía pesado, podía notar el aumento de poder.

  -Esto es todo o nada -dijo Daru antes de desaparecer. Sus ojos brillaban de un color rojizo, sus dientes se afilaban como colmillos y sus u?as como garras, un aura negra y oscura lo envolvía completamente.

  Seike se quedó esperando a que apareciera y lo hizo, por un momento para Daru todo se puso en cámara lenta, Seike estaba quieto sin moverse mientras él lo golpeó en la cara. Se transportó prácticamente en menos de un milisegundo, apareció del otro lado y lo golpeó también. Continuó transportándose golpeando todo el cuerpo de Seike, que continuaba inmóvil. Todavía no recibía ni el impacto del primer golpe.

  Luego de rodear su cuerpo con fuertes golpes en cada parte de su cuerpo, el tiempo volvió a moverse normalmente y Seike pudo sentir como un tornado azotaba todo su cuerpo como si lo golpearan por todos lados al mismo tiempo y con una fuerza impresionante, en un solo segundo Daru se había transportado más de mil veces y había dejado más de dos mil golpes por todo el cuerpo de Seike que hizo que este quedara totalmente destrozado por la potencia de tantos.

  Daru cansado sin poder más se arrodilló en el piso mientras esperaba que el polvo levantado por el tornado de golpes se disolviera y dejara ver si había logrado ganar. Cuando la vista por fin fue posible Daru pudo ver a Seike de pie allí, estaba jadeando cansado y su piel estaba completamente normal sin ninguna escama, su cola también había desaparecido dibujando una sonrisa triunfal en el rostro de Daru, el cual se puso de pie y tomando una bocanada de aire para recuperar el aliento habló:

  -Lo logré, te gané por fin.

  -Me cuesta admitirlo -comentó-, pero sí, me ganaste. Veo que eso te dejó exhausto, ahora ninguno puede pelear, así que es una victoria a medias -sonrió-. Además, parece que tenemos público, dragón.

  Daru miró a su alrededor y pudo ver a qué se refería, en un segundo el patio entero se había llenado de todos los estudiantes, profesores e incluso el mismo director. Habían hecho un círculo gigante alrededor observando a los dos chicos en medio. Daru buscó con su mirada y se paró al ver también a las dos chicas, Jenny y Sara se abrieron paso en la multitud y quedaron en frente observando a los dos chicos tratando de analizar la situación y descubrir qué había pasado en la pelea. Los murmullos empezaron a oírse por todo el lugar.

  -?Ese es el Dragón del Vacío? -decía uno.

  -Miren Seike peleó con él, parece que quería salvarnos -comentaba otro.

  -Está cansado, deberías aprovechar y matarlo antes que nos destruya -insinuaba una.

  Los murmullos se hacían cada vez más fuertes y todos los estudiantes estaban pensando en si atacarlo o no, Seike seguía sonriendo mientras que Daru mantenía la mirada en el suelo apretando con fuerza sus manos. Podía sentir el aura asesina que lo rodeaba, era asfixiante para él.

  -?Dejen de decir esas cosas! -la voz de Sara llamó la atención de todo el mundo-. ?él no es un villano, la única razón de que haya peleado aquí y ahora es porque Seike lo atacó primero usando tácticas sucias como envenenar o convencer a alguien cercano para un ataque sorpresa! ?Daru no tiene la culpa, él sólo se defiende de los ataques de Seike y de todos ustedes!

  -No sabes lo que estás hablando -dijo Seike-, es verdad que lo ataqué primero, pero es para prevenir una futura catástrofe, estoy salvando al mundo de una futura destrucción por parte de él.

  -él no quiere destruir nada -Sara volvió a hablar.

  -Su palabra no basta, no tenemos pruebas de que efectivamente cuando recupere todo su poder el Dragón del Vacío no nos mate como mismo hizo en el pasado.

  Los murmullos se intensificaron, todos estaban a favor de Seike. Sara intentaba hablar, pero su voz ya no era suficiente para apaciguar a la multitud.

  -Seike tiene razón Sara, no tenemos pruebas de que no nos pase nada malo por confiar en él -comentó Jenny.

  Sin poder contestarle bajó la mirada mientras todos se comenzaban a acercar a Daru el cual estaba simplemente inmóvil sin ninguna expresión en su rostro. Solo se escuchaba su respiración entrecortada y como se sentía abrumado por todos. Sara volvió a intentar detener a la multitud, pero fue interrumpida.

  -?Cállense ya! -gritó Daru con tanta fuerza que se escuchaba como el rugido de un dragón, una energía oscura se apoderó de todo su cuerpo y la figura gigante de un dragón negro hecho de humo con dos brillantes ojos rojos se hizo presente alrededor de él, poniendo sus grandes garras en el suelo haciendo que éste temblara alejando a toda la multitud que trepidaban de miedo por aquella figura.

  Todos se quedaron mirando con pavor aquel gigante dragón mientras que, tomando una gran bocanada de aire, Daru volvió a hablar.

  -?Lo sienten verdad? Sienten el gran poder -alzó más la mirada, sus ojos rojos como dos rubíes brillantes dando una ojeada a todos. Aquella mirada les daba escalofríos a todos los presentes que solo se quedaron callados escuchando-. Dicen que ahora soy débil, que no tienen seguridad de que los destruya en el futuro, pues aquí les tengo su prueba -dio una fuerte pisada en el suelo y éste se quebró mientras el dragón detrás de él rugía-. Poseo el poder para destruirlos aquí mismo si me da la gana, no soy débil, soy fuerte, si quisiera podría matarlos, destruir la escuela y la ciudad, pero no quiero, lo que en verdad deseo no es destruir este mundo, ni esta ciudad, ni esta escuela, solo quiero intentar ser feliz viviendo aquí ???Entiéndalo de una vez!!!

  Ese último rugido hizo retumbar toda la escuela, Daru se quedó sin aliento y cansado. Hizo desaparecer el dragón detrás de él.

  -él tiene razón -la primera en hablar fue Jenny-, estamos provocando a una criatura pacífica que tiene el poder para destruirnos, pero no lo ha hecho hasta ahora. Creo que esa es prueba suficiente de que no nos quiere destruir o ya lo habría hecho.

  -Es cierto -la multitud se apartó para dejar ver al chico que había hablado, era Arzan-. Lo sé de primera mano porque yo fui el primero que lo provoqué, me burlé de él por ser un debilucho que se desmayó el primer día que llegó y cayó en coma. Lo ofendí, lo golpeé, prácticamente le hice la vida imposible cuando llegó aquí y aun así, él me derrotó; demostró ser más fuerte que yo, pero no me quitó la vida, ni siquiera volvió a atacarme o vengarse de lo que le hice. Simplemente me ignoraba en la escuela. Entonces creo que queda claro que Daru Lesuke, pese a tener un poder tan fuerte en su interior, sólo lo usa para defenderse. Por mi parte no pienso atacarlo más, ya que provocarlo solo haría que nos atacara, se los digo por su bien: será mejor que lo dejen y así él no se meterá con ustedes.

  Al terminar de hablar simplemente dio media vuelta y salió de allí, todos estaban sorprendidos por aquellas palabras y más Daru que no esperaba que la persona que lo defendiera fuera Arzan, el chico que abusaba de él. Todos comenzaron a retirarse del lugar lentamente, uno por uno, hasta que solo quedaron Sara, Jenny, Seike y Daru.

  Seike comenzó a caminar hacia Daru sin decir una sola palabra con la mirada baja y justo al quedar en frente lo golpeó en la cara. éste perdiendo el equilibrio se mantuvo firme y le devolvió el golpe, no era tan fuerte pero aun así por el cansancio que poseía Seike terminó cayendo al suelo desmayado. Daru dio dos pasos para acercarse a él y terminó cayendo a su lado, rápidamente las chicas corrieron a ayudarlos.

  (...)

  En la enfermería tanto Daru como Seike estaban inconscientes acostados uno al lado del otro en camillas separadas con vendajes por todo el cuerpo mientras Sara, Jenny y Clara estaban afuera hablando.

  -No sé cómo es posible -habló la doctora-, no conozco ninguna serpiente que pueda crear dos venenos distintos. En la sangre de Daru hay indicios de un fuerte veneno mortal, tarda mucho en hacer efecto, pero ya se disolvió en su sangre. Necesito una muestra para crear un antídoto si no lo hago a tiempo él... morirá.

  -?Entonces Seike tiene el espíritu de una serpiente que puede crear un veneno paralizante y uno mortal? -comentó Sara-. ?Acaso es prehistórico o algo?

  Clara y Jenny se encogieron de hombros en respuesta.

  -?Crees que si le preguntamos nos ayude? -preguntó Jenny.

  -No creo que Seike quiera salvar a Daru -respondió Clara.

  Ambas continuaron suspirando en silencio mientras pensaban en una forma de salvarlo, un fuerte ruido que venía de adentro se escuchó y las tres miraron asustadas pensando que Seike había intentado algo, pero se quedaron inmóviles al verlo salir con las manos en los bolsillos del pantalón. Les pasó por el lado y al hacerlo se viró y lanzó un peque?o frasco hacia la doctora que casi se le cae de las manos, pero pudo agarrarlo.

  -La verdad no tenía idea de que pudiera crear un veneno así -comentó Seike aun de espaldas-, en ese frasco hay una muestra, puedes usarla para salvarlo -terminó de hablar y continuó su camino mientras las chicas lo veían alejarse aun sorprendidas.

  -Parece que al final lo convencieron de que Daru no era malo -dijo la doctora.

  -?Rápido, tenemos que salvar a Daru! -dijo Sara agitando de los hombros de la doctora. Las tres entraron para trabajar en el antídoto.

  (...)

  En una monta?a lejos de la ciudad se encontraba un castillo gigante y antiguo hecho de piedra y con antorchas sujetas a todas sus paredes. Dentro, sentado en un trono, se observaba a un chico jugando con su celular.

  -?Escuchaste la noticia del director? -preguntó sin apartar la mirada del móvil- Dice que vienen nuevos estudiantes a nuestra escuela.

  De la sombra salió otro chico con una capucha puesta.

  -Si lo escuché -respondió-. Es bueno que traigan nuevos estudiantes, ya los de aquí comenzaban a hartarme.

Recommended Popular Novels