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Un perro viejo, un león mentiroso y un grupo de animales contra el mundo

  Día 94

  Gazazo observaba cómo Rick, con el rostro serio de Leónidas, hablaba de una gran fiesta con dos chicas que vestían sábanas rectangulares sujetas con cinturones, similares a las de Rick pero de menor calidad.

  —Esta noche se celebra la gloria de la carne y el maíz. El destino de nuestra gente volverá a su curso —el tono de Rick era constante, sus brazos se elevaban como si sostuviera algo enorme. Las chicas solo asintieron y se retiraron. Gazazo solo esperaba que las sospechas sobre Rick no fueran muchas. Sacarlo de este culto era además algo que debía resolver, y ver qué podía conseguir.

  —?Oh, Gazazo, hermano mío de estirpe ajena! —exclamó Rick, posando su brazo sobre sus hombros. Una sonrisa llena de colmillos desterró cualquier ilusión de debilidad que su cuerpo de Leónidas proyectara—. Una cría, sin duda una flor de singular belleza. Mas dime, ?quién fue la afortunada tierra que recibió tu semilla? No… no me digas que el instante se ha borrado de tu memoria. ?Jajajaja!

  —Rick, ponte en orden. Namys está en busca de un cambia-rostros. Dámelo para entregar y luego salir —Gazazo frunció el ce?o ante la burla de su socio, pero iba directo al punto.

  Rick solo se rió en respuesta.

  —?Gazazo?No pronuncies lo que mi mente ya atisba… No puede ser. ?Tú? ?El orco, el perro leal de la elfa? —Rick sacudió su cabeza, y su melena de puntas rozó su piel con fastidio—. Oh, hermano. ?Oh, paradoja hecha carne!

  —Cállate, Rick. Namys y yo tenemos un acuerdo —Gazazo no tenía ganas de escuchar las tonterías de Rick. Ya tenía suficiente con su propia paranoia.

  —Déjame adivinar el papel que te han escrito: serás el samurái, el guardián de tu cachorra… ?a condición de que lamas los pies de quien la acoja? —Rick habló con ese tono de falso sabio que le gustaba interpretar, labios fruncidos y mentón en alto—. Gazazo, eres un perro. Y los perros cambian de amo, eso tú lo sabes mejor que nadie. Mas esta vez… esta vez no podrás morder la mano que te da de comer.

  Rick tomó una lima mientras Gazazo tragaba saliva.

  —Gazazo,escucha la voz de la razón que te habla: este asunto trasciende tu simple escena. Esa elfa es del Imperio Esmeralda, es una elfa vieja. ?De verdad crees que en su corazón hay algo más que cálculo? —Se limpió las u?as, dejando caer suciedad—. Es noble, y aun siendo escoria, solo tiene que susurrar para convocar no uno, sino tres escuadrones de sombras.

  —Me necesita. No tiene mucho más —esas palabras que antes le daban confianza ahora le sonaban vacías. Apenas hoy notó una fuente, otras cosas pasaron que él no notó. Además, muchos dirigibles habían llegado, muchas armas y sustos, y estaban Magui junto a Roco.

  Rick sostuvo la cara de Gazazo con sus manos. El rostro de Leónidas, de rasgos finos, habló con tono meloso y penetrante.

  —Te utiliza,hermano. Para ahorrar monedas y para limpiar con tu sangre lo que ella no quiere manchar. Y por los últimos rumores que los vientos me trajeron… esos escuadrones ya deberían estar llegando.

  —No, no, no, no puede ser. Hicimos un trato —Gazazo sintió que sus manos temblaban,ella me dio un haori del clan, me dejó ver a Togaz. Rick se equivocaba, él conocía a Namys. Ella era razonable, honesta, incluso se preocupaba por él, lo incentivó a construir una casa, le dio equipo.

  —Déjame revelar el libreto, pues: ella te tentó con la máscara del padre, con un hogar para ti, el eterno escapista. Te armó con las reliquias de un subordinado muerto, para que su lealtad fantasmal te guiara. Una elfa de 279 a?os te da consejos… —Las piernas de Gazazo se debilitaron, sus rodillas cedieron y Rick terminó por sostenerlo en su regazo—. Dime, hermano de máscara gastada… ?yerra mi visión?

  —Bien, bien. Namys matará y traicionará, me destruirá... —murmuró Gazazo, su voz un hilo de resignación. Eso no sonaba tan mal. Estaba tirado en el suelo, dentro de una caba?a de un culto de zoófilos, en el regazo de Rick. No podía caer más bajo... Pero Togaz estaba con Namys. Y Rick tenía razón: ella no era un padre, él no era su escudo, no tenía a sus hermanos. Solo a Rick, que se iría al primer problema.

  —Oh, compa?ero mío, no te abandones a los brazos de la desesperación —musitó Rick, jugando con el lóbulo de la oreja de Gazazo, quien no tenía ánimos ni para darle un golpe que le hiciera dejar sus gestos de marica—. Tienes ante ti un abanico de oportunidades para escapar de ese papel. Tendrás a tu ni?a, y con un tío como yo velando en la sombra, nunca le faltará protección… ni conocimiento de cómo funciona el verdadero teatro del mundo.

  Gazazo abrió los ojos de golpe.

  —?Eso es!Solo debo aumentar mi poder. Este culto es la clave —dio un manotazo a Rick y, con firmeza, se levantó—. Debo ser alguien importante en esta tierra, lo suficiente para que Namys me tome en cuenta.

  —Hermano mío, debo conceder que es un plan de ingenioso dise?o —continuó Rick, levantándose y sacudiendo el polvo de la sábana que vestía—. Mas este culto del que hablas… ha sangrado. Un noble capturó a muchos de sus fieles —hizo una pausa,como si midiendo el efecto de sus palabras—. Si yo los rescatara de su prisión… ese acto podría comprarte el favor necesario. Quizás incluso la dirección de un miembro del gremio, un tributo adecuado para apaciguar a tu ama.

  Las palabras de Rick solo hicieron que Gazazo viera su plan como algo posible. Por fin podía actuar. Pero la cara de la elfa sirvienta apareció en su mente: debía tener cuidado con ella, una espía molesta.

  —Espera un momento. Yo te ayudé a matar a un chamán Tauren y tenías un culto al dios de la luna. ?Qué pasó con eso? —Gazazo, listo para salir, se detuvo en el marco de la puerta, recordando cómo Rick le agradecía por su ayuda.

  —Ah, joven Gazazo… —susurró Rick, lamiéndose los labios con lentitud—. Ese noble fui yo. No albergues duda. Pero un… rival, si hemos de darle un nombre digno, me tendió una emboscada. Y me arrebató lo más preciado: mi rostro —Rick, como siempre teatral, arqueó la cadera, inclinó el torso como una doncella afligida, cerró los ojos y gimió—. ?Sí, me despellejó! Me despojó de mi propia piel. Y lo peor, el muy patán lo hizo en una cueva, con herramientas de pacotilla. ?Puedes creer tal falta de estilo, tal ofensa a las artes de la transformación?

  Gazazo no se lo creía, ni entendía cómo Rick podía relatar aquello con tan irritante tranquilidad.

  —??Qué?! —fue lo único que pudo articular. Gazazo no podía imaginar la situación de Rick mientras él estaba como duende, en su modo simple, pero allí donde Togaz nació. Valió la pena. De todos modos, mataría al bastardo que lastimó a Rick.

  —Lo sé, lo sé. Vivimos en el nuevo siglo, tenemos tecnología, métodos… —dijo Rick con un gesto de fastidio—. Seguro que la máscara que hizo se pudrió sin remedio. Un material de alta calidad, a la basura. Así que este —se?aló su propio rostro— será mi nuevo semblante a partir de ahora. Es lo propio: el artista debe renovar su herramienta principal.

  —Vale. ?Cómo tomaste el cuerpo de Leónidas? —preguntó Gazazo, tragando saliva, tratando de cambiar el tema a algo positivo.

  —Ah, pero esa parte fue fácil. Me arrojó a un lago, pensando que era el fin —una sonrisa de sorna se dibujó en sus labios—. Pero, como siempre, yo tenía una máscara de respaldo incrustada bajo el cráneo. Solo los novatos, los aficionados, la llevan al descubierto. Así accedí a mi magia… y cuando Leónidas, en su forma bestial, me vio, me mordió, lo envenené… y me hice con su rostro —lo dijo con su estúpida y triunfante sonrisa, como si narrara una travesura escolar antes que un acto de canibalismo gráfico.

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  Gazazo dejo la conversación para salir al exterior ya tiene suficiente de Rick por ahora es hora de ponerse a trabajar con Rick detrás suya reunió a los 3 líderes de clan del culto cada uno representa una parte del totem,la cabra verde,la serpiente carmesí,el camello visco, hay un cuarto clan el el león negro pero eso sería el clan de Rick.

  Todos están sentados en una mesa de madera pulida dentro de un edificio de piedra incluso puede haber algo de mármol mezclado, símbolos de maíz y un totem de quimera detrás de Rick.

  Cada líder apoyo el ataque y saqueo a la Ciudad del noble un problema menos para evitar discusiones se llevarán 30 guerreros del fondo común un nombre interesante para los sin clan o iniciados del culto y unos 14 guerreros totem de cada clan una fuerza decente pero nada puede ir tan bien una mujer de pelo blanco recto como una caja líder de las cabras verde lo mira con intenciones asesinas.

  Como una maquina engrasada todo el culto de movió como uno solo se fueron las sábanas y cinturones ahora llevan una armadura ligera debería resistir bajas de bajo calibre y algunos fusiles,los guerreros de clan están desfigurados algunos tiene cara de cabra, otros brazas con cabezas de serpientes o tiene unas jorobas grotescas

  Pero todos se acercan a estos monstruos con sonrisa y gemidos, Gazazo solo sacude los cultos con sus cosas,varios camiones se sacaron y puso en movimiento,la sirvienta está junto a Gazazo en el camion principal.

  Gazazo sabe que este paso es fundamental si logra esto, puede partir directamente a atacar al cambiarostros Tauren que según Rick se habia movido al norte del objetivo de la misión para reclamar territorio en nombre de un reino Tauren, Gazazo sonríe ese bastardo atacó a Rick y ahora el castigo vendrá por el.

  Gazazo medita profundamente sintiendo a su socio que está enojado porque no lo sabe pero siente un picoteo que va y viene constante, Gazazo responde barreras en su imaginación para que entienda su lugar, está a punto de luchar.

  El viaje llegó a su fin cuando paro la caravana y cuando la ciudad está a la vista todos bajan para ver los muros en ruinas pero repleta de soldados cuidando de los trabajadores,las fuerzas del culto se ríen,algunos incluso se lamen los labios.

  Sin mucha experiencia en el trato del culto,mira a Rick pero este solo se lanza transformando en una especie de león pantera negra masacrando a decenas de solados detrás los diversos líderes de escuadrón se lanzaron con ojos rojos y espuma en la boca sin importarles el fuego que reciben.

  Los guerreros le miraron y puede sentir el odio de la cara de cabra como nadie más, Gazazo se recuerda que esto es por Togaz y sin aparente esfuerzo se lanzó a máxima velocidad y se sorprendió que esta ha disminuido pero es mas fácil de mantener.

  Con espada en mano el viento rugía a su alrededor como un muro sólido, producto de su simple desplazamiento mató a muchos de los magos en la paredes,su estilo debe ser rápido, no tiene que perder en los menores al entrar a la ciudad no puede ver a Rick lo que es bueno,sin más se dirigió a la cada más grande,débiles guardia se pusieron en su camino pero su espada sigue limpia.

  Cuando puso un pie en la sala principal, allí había un noble gordo comiendo un pastel como si todo estuviera en paz. Esto le enojaba, y su respiración se aceleró. ?De dónde sacaba esa ignorancia para ignorar a su fuerza? Pero en su visión periférica vio a una mujer con armadura completa, como si llevara armadura tras armadura, con detalles de un sol.

  —Asqueroso mestizo —habló el noble después de un gemido al comer un bocado del pastel—. Vienes por venganza de los Tauren, ?verdad? —El noble bajó de su silla, y detrás, la mujer sacó su espada, que hacía ver la de Gazazo como un mondadientes. Incluso su socio dejó de luchar contra la barrera y se escondió. Gazazo intentó llamarlo, pero apenas podía sacarlo.

  —Oh, disculpa. Soy Lord Byron, sacerdote de la Gloria Solar, y esta dama aquí es de la primera generación: Madam Fresn —la dama en cuestión solo inclinó la cabeza como saludo.

  Gazazo no esperó. Se lanzó como un rayo de piel cetrina, aprovechando su velocidad. El choque de las espadas provocó una onda expansiva que pulverizó las ventanas de la habitación. Madam Fresn retrocedió un paso.

  Gazazo mostró los colmillos en una sonrisa triunfal. Es lenta, pensó. Pero la victoria se le escurrió entre los dedos. La sonrisa murió rápido. El intercambio se volvió un torbellino de violencia. Cada vez que sus hojas se encontraban, el viento rodeaba la espada de Gazazo, creando un escudo de presión para evitar que la electricidad que recorría el arma de Fresn lo alcanzara. A pesar de su ventaja en velocidad, Gazazo sentía que sus brazos se convertían en plomo. La fuerza detrás de cada tajo de la mujer era como recibir golpes de un martillo de asedio.

  La habitación quedó reducida a escombros. Muebles de lujo y tapices terminaron hechos jirones bajo la danza de los dos combatientes. El aire olía a ozono y a escombros. Gazazo sentía los brazos entumecidos; cada bloqueo contra esa espada le vibraba en la médula. El cansancio, ese viejo enemigo, empezaba a pesar. En un instante de desesperación, buscó con la mirada una ruta de escape.

  Gazazo extendió su voluntad. Intentó anclar a Madam Fresn al suelo, visualizando su armadura volviéndose más densa. Pero su magia rebotó. Era como chocar contra un muro. "No puedo ganar así", pensó Gazazo, sus ojos buscando frenéticamente una salida entre el polvo y los escombros. Fue un error fatal.

  Madam Fresn detectó la vacilación.

  De pronto, las placas de su armadura emitieron un zumbido agudo, y una luz blanca, absoluta y cegadora, brotó de los detalles solares. Gazazo soltó un alarido, cubriéndose los ojos, pero el mundo ya se había vuelto blanco.

  Sintió el impacto antes de escuchar el sonido. Un golpe seco en el plexo solar que le vació los pulmones. El mestizo salió disparado hacia atrás, chocando contra una columna. El sabor metálico de la sangre inundó su boca, y un vómito amargo escapó de sus labios mientras se desplomaba.

  Cuando su visión recuperó el enfoque, Madam Fresn estaba allí, a pocos metros. Inmóvil. Silenciosa. Una estatua de muerte blanca esperando el siguiente movimiento, mientras Lord Byron terminaba su pastel con una sonrisa cruel.

  —Tu vida será un futuro para pagar los da?os que has causado. Dama, acábado —el noble se acercó lentamente, pero la dama no se movió. Sin embargo, una sonrisa pícara creció en el cuerpo malherido de Gazazo.

  De las paredes destruidas se ven pilares llenos de runas que brillan de azul. Innumerables cadenas peque?as atan a la dama. Gazazo se levanta, confiado, toma al noble por el cuello, sale de la habitación y mira a la dama, que está rompiendo sus ataduras. Gazazo sale corriendo, abandona la ciudad sin ver mucho cómo los cultistas la dejaban, y escuchó una explosión masiva que llenó la ciudad de polvo.

  Tira al noble al suelo. "Ya termina el acto, Rick". El noble está inconsciente. Vale, tal vez no era Rick. Entonces lo mata y se va al campamento.

  Allí está Rick, abrazado a varios ni?os. Los cultistas ya estaban cantando y bailando, aunque tuvieron muchas bajas. Gazazo no puede... no puede ver más que a los guerreros tótem. Al parecer, los normales murieron.

  Cuando Gazazo se acerca, los guerreros con jorobas grotescas se le acercan y le dan palmadas en la espalda. Por sus palabras, al parecer salvó a varios de los suyos al matar a los magos en las paredes. Las cabras siguen siendo hostiles; los brazos de serpiente están cuidando a varios heridos.

  A su vista, todos los ni?os están bien, no tienen esas mutaciones. La sirvienta está bien, pero ahora lleva un rifle de francotirador bastante oxidado; asiente como saludo. Gazazo ve cómo se acercan camiones de los que bajan miembros del culto que vienen a llevar el botín a la base.

  Sin mucho más, se acomodó todo para ir a cazar Tauren. Gazazo suspira de alivio: nadie se había negado; esta victoria no les quitó el impulso de sangre. Rick, por su parte, mantiene una conversación muy ruidosa con esa cabeza de cabra; su conversación no es asunto de Gazazo, quien medita profundamente para buscar a su socio, pero este es esquivo.

  Llegar al campamento Tauren no fue tardado, pero lo que encontraron fue un campamento en llamas, con cabezas en picas. "Entonces a esto se refería el noble: a la venganza de los Tauren", pensó. Bajó junto a Rick, solos; los demás se quedaron en los camiones. él tomó la cabeza de un viejo Tauren sin cuernos: este era el chamán Tauren.

  —He aquí a mi rival, reducido a mero trofeo para tu orgullo —anunció Rick, jugando con la cabeza cercenada como si fuera una pelota macabra—. El estudiante jamás supera al maestro, querido Karol. Mas tu despojo servirá a un propósito más elevado: evitar que mi amigo, en su nobleza simple, cumpla con su labor y me envíe al Hades antes de tiempo. —Con su mano libre, tomó otras dos cabezas, una de una chica humana y otra de un tauren—. Marcos y Loretta. Almas buenas, en el fondo… pero mal guiadas. Conducidas al matadero por los instintos de una simple bestia. Lástima.

  Gazazo no sabía qué decir; dudaba mucho de que a Rick le importara algo de esto, más allá de que no podría recuperar su rostro original.

  —Vamos, Gazazo. Ya tenemos la cabeza de un cambiaformas, un tributo digno para tu ama —Gazazo atrapó la cabeza que Rick le lanzó y frunció el ce?o. Solo espera que esto funcione, porque si no… —Vamos, Gazazo. La noche ya cubre la tierra y la fiesta debe estar en su inicio —prosiguió Rick, colocando sus brazos sobre sus hombros y guiándolo de vuelta hacia los camiones—. Y te lo prometo, hermano mío: tus ojos jamás han contemplado un espectáculo igual.

  Gazazo tomó esas palabras como un alivio. El viaje de regreso fue muy tranquilo; llovió ligeramente. Se recostó contra la ventana hasta que se quedó dormido.

  Fin.

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