home

search

Capítulo 5 — Ingeniería blanda

  Varek llevaba treinta y dos a?os reparando cosas que no querían ser reparadas.

  Motores con tolerancias imposibles. Armazones fatigados por radiación. Sistemas que seguían funcionando solo por terquedad. La ALMA-9 no era distinta… hasta ahora.

  Ahora se sentía distinta.

  El panel abierto frente a él no debería estar curvándose. Era una plancha estructural estándar, aleación certificada, sin memoria elástica. Sin embargo, mientras Varek la observaba, el metal cedió un milímetro, como si respondiera a su presencia.

  —No —murmuró, más por costumbre que por fe—. No puede ser.

  La plancha volvió a su forma original.

  Demasiado despacio.

  Varek retiró la mano y revisó el escáner portátil. Temperatura normal. Presión interna estable. Ningún campo electromagnético anómalo. Ninguna explicación útil.

  —Ingeniería —dijo por el canal—. Reporto deformación reactiva en el armazón del sector D. No estructural. Todavía.

  —?Reactiva cómo? —preguntó Isha desde control. Su voz sonaba cansada. Demasiado alerta.

  Varek dudó un segundo.

  —Como si el material esperara algo antes de decidir qué forma tomar.

  Silencio.

  —Anotado —respondió ella al final—. Sigue monitoreando.

  Varek cerró el canal y apoyó la frente contra el marco del compartimento. El olor metálico del interior de la nave había cambiado. No era óxido. No era lubricante.

  Era… húmedo.

  Se enderezó de inmediato y maldijo en voz baja.

  —No empieces con eso —le dijo a la nave, como si fuera un aprendiz torpe—. No ahora.

  Stolen story; please report.

  Avanzó por ingeniería secundaria con herramientas colgándole del cinturón. Cada paso devolvía una vibración sutil, como si el suelo absorbiera el impacto antes de decidir si devolverlo. La ALMA-9 no crujía. Acompa?aba.

  El recuerdo de Dorian cruzó su mente sin pedir permiso. El arma encontrada. El espacio vacío. La lectura imposible.

  Varek no creía en fantasmas.

  Creía en fallas.

  Y esto no era una.

  Se detuvo frente a una sección reforzada del casco interno. Ahí donde el escáner había registrado una “respuesta mecánica”. Sacó una herramienta simple: un martillo de calibración, peso exacto, impacto controlado.

  —Una prueba —se dijo—. Nada más.

  Golpeó.

  El sonido no rebotó.

  Fue absorbido.

  La superficie se hundió apenas… y luego creció.

  No hacia afuera.

  Hacia él.

  Varek retrocedió instintivamente. El metal se elevó en una protuberancia irregular, como si hubiera recordado una forma antigua y estuviera probándola de nuevo. No había calor. No había vibración peligrosa. Solo… crecimiento.

  —Ingeniería —susurró—. Tenemos un problema.

  Tomó muestras. Raspó la superficie. El material se resistió, no con dureza, sino con elasticidad. Como tejido mal imitado.

  El análisis rápido devolvió datos basura. Composición inestable. Enlaces que no deberían sostenerse. Estructura que cambiaba según la presión aplicada.

  —No eres metal —dijo Varek—. Pero tampoco otra cosa.

  Se le ocurrió algo que no debería habérsele ocurrido.

  Si el material respondía al estímulo…

  ?Respondería a la intención?

  La idea le heló la sangre.

  Pero la siguió igual.

  Horas después, tenía un prototipo improvisado sobre la mesa. No un arma en el sentido clásico. Un dispositivo. Marco rígido, núcleo flexible, superficie del nuevo material integrada como amortiguador y amplificador.

  No debería funcionar.

  Nada en los manuales lo permitía.

  Varek lo activó.

  El dispositivo vibró una vez. Se adaptó a su agarre. Ajustó su forma, no para disparar, sino para alinearse.

  —No me mires así —le dijo, incómodo—. Yo tampoco pedí esto.

  Probó un pulso mecánico controlado.

  La estructura respondió expandiéndose… y contrayéndose con fuerza dirigida.

  Un impacto sin masa proyectada.

  Un empujón imposible.

  Varek soltó el dispositivo y se quedó respirando hondo.

  —Genial —murmuró—. Esto ya no es ingeniería.

  El canal interno se abrió solo.

  —Varek —dijo la voz de Corven Blayke, tensa—. ?Qué demonios estás construyendo?

  Varek miró el dispositivo. Luego la pared que aún conservaba la protuberancia, ahora retraída como si nunca hubiera existido.

  —Algo que la nave parece querer —respondió al fin—. Y eso es lo que más me preocupa.

  Colgó antes de escuchar la réplica.

  Registró el evento manualmente, sin esperar confirmación del sistema.

  ANOMALíA #005

  Material no identificado responde a estímulos mecánicos con crecimiento.

  Varek cerró el archivo y apoyó la mano contra la mesa.

  La ALMA-9 vibró suavemente.

  No como una falla.

  Como si aprobara.

Recommended Popular Novels